Desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingeniería Técnica en Informática (CONCITI) manifestamos nuestra profunda preocupación por el reciente incidente (02/07/2025) acontecido en la Terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, el cual ha generado significativas alteraciones operativas y perjuicios considerables en la dinámica aeroportuaria, atribuidos públicamente a lo que algunos medios han denominado un «fallo informático».
En este contexto, es oportuno enfatizar que resulta inaceptable utilizar de forma reiterada y superficial la expresión «fallo informático» como justificación ante incidentes críticos que afectan a infraestructuras esenciales, tales como las aeroportuarias. Detrás de cada evento categorizado como error informático subyace un conjunto complejo y estructurado de decisiones estratégicas y técnicas, que abarcan desde la planificación y el diseño hasta la implementación y el mantenimiento operativo. Estas actividades deben ajustarse a rigurosos estándares técnicos y normativos, y han de estar supervisadas por profesionales debidamente cualificados y acreditados. Por ello, resulta imperativo que las entidades involucradas asuman plenamente las responsabilidades derivadas de la gestión técnica y organizativa de sistemas informáticos de carácter crítico.
Desde CONCITI insistimos con determinación en la necesidad apremiante de impulsar la regulación profesional específica de la Ingeniería Técnica y del Grado en Ingeniería Informática. La instauración de un marco regulatorio adecuado aseguraría que los sistemas informáticos críticos sean diseñados, implementados, auditados y gestionados por profesionales debidamente habilitados y con competencias oficialmente acreditadas. Dicha regulación se presenta no solo como una necesidad práctica, sino como una obligación ética y profesional, imprescindible para enfrentar con garantías los desafíos técnicos actuales, prevenir incidencias graves y evitar intrusismos profesionales que puedan comprometer la calidad y seguridad del servicio público.
La Ingeniería Informática, como disciplina científica y técnica, desempeña en la actualidad un papel clave en el garantizando la seguridad, continuidad operativa y eficiencia de una amplia variedad de procesos esenciales para las sociedades democráticas y las economías desarrolladas. El ámbito aeroportuario, por su naturaleza y complejidad operativa, representa un claro paradigma donde la prevención y gestión efectiva de contingencias informáticas debe ser una prioridad absoluta. Las infraestructuras críticas exigen, en este sentido, protocolos rigurosos de prevención, control y auditoría continua, ejecutados por personal competente y dotado de formación especializada, capaz de anticiparse a los riesgos informáticos y gestionar adecuadamente las posibles contingencias.
Asimismo, desde CONCITI consideramos que la inversión en recursos humanos cualificados y sujetos a regulación específica constituye una decisión estratégica y económicamente favorable en el largo plazo. La profesionalización regulada reduce de manera significativa el riesgo de ocurrencia de fallos críticos, optimiza el rendimiento operativo y fortalece la confianza entre usuarios, gestores y autoridades.
En consecuencia, instamos a las autoridades competentes y organismos gestores, entre ellos AENA, a asumir con firmeza y decisión la importancia estratégica que reviste la regulación profesional de la Ingeniería Informática como garantía esencial para la seguridad, calidad y continuidad de los servicios tecnológicos críticos. Exhortamos igualmente a que se adopten medidas concretas que fortalezcan la planificación, ejecución y supervisión técnica de los sistemas informáticos esenciales que inciden directamente en el bienestar ciudadano y en sectores de interés estratégico nacional.
Desde CONCITI reafirmamos nuestro compromiso en continuar impulsando activamente esta regulación profesional, recordando que los denominados «fallos informáticos» no deben considerarse hechos fortuitos inevitables, sino eventos plenamente prevenibles mediante una gestión tecnológica profesionalizada y adecuadamente regulada. La sociedad actual requiere, merece y demanda sistemas tecnológicos sólidos, seguros y plenamente confiables.

